Autenticidad y Congruencia
La autenticidad (también llamada congruencia) describe la capacidad de ser auténtico en la relación de ayuda.
La capacidad de ser real en lugar de artificial, de comportarse como uno se siente en lugar de representar el rol del ayudante, y de ser congruente en términos de acciones y palabras son descriptores adicionales de esta condición central.
Los hallazgos subrayan la importancia y el valor de la autenticidad en la comunicación con el cliente. De hecho, los resultados indican que la autenticidad del terapeuta puede ser un proceso crucial para la sanación y el cambio de personalidad, y que la auto-revelación puede ser una intervención poderosa y direccional.
ImplÃcito en esta afirmación está la idea de la capacidad del consejero para comunicar y demostrar esta autenticidad, no solo para mejorar la relación sino también para modelar esta condición central para que los clientes puedan desarrollar una mayor autenticidad en sus interacciones con los demás.
Las caracterÃsticas o comportamientos personales que mejoran la capacidad de un consejero o terapeuta para demostrar autenticidad y congruencia incluyen, entre otros, los siguientes:
- La capacidad de autoconciencia y la habilidad para demostrar esta capacidad a través de palabras y acciones.
- La comprensión de los propios patrones motivacionales y la capacidad de usarlos productivamente en la relación de ayuda.
- La capacidad de presentar los propios pensamientos, sentimientos y acciones de manera consistente, unificada y honesta.
- La capacidad de autoconfianza y la habilidad para comunicar esta capacidad de manera facilitadora en la relación de ayuda.
Concreción
La concreción es la capacidad no solo de ver la imagen incompleta que los clientes pintan con sus palabras, sino también de comunicar a los clientes las figuras, imágenes y estructuras que completarán esa imagen. En el proceso de explorar problemas o asuntos, los clientes a menudo presentan una visión algo distorsionada de la situación real. La concreción permite al consejero o terapeuta ayudar a los clientes a identificar las distorsiones en la situación y unirlas de tal manera que los clientes puedan ver la situación de forma más realista. La concreción ayuda a los clientes a aclarar asuntos vagos, enfocarse en temas especÃficos, reducir grados de ambigüedad y canalizar sus energÃas hacia vÃas más productivas de solución de problemas.
Las caracterÃsticas y comportamientos personales que mejoran la capacidad de un consejero o terapeuta para proporcionar grados de concreción incluyen, entre otros, los siguientes:
- La capacidad de pensamiento abstracto y la habilidad de "leer entre lÃneas".
- La disposición a arriesgarse a equivocarse al intentar llenar los espacios vacÃos.
- La creencia en la propia competencia para analizar y clasificar las verdades y verdades parciales en las declaraciones de los clientes.
- La capacidad de ser objetivo mientras se trabaja con los clientes para llegar a la realidad de las situaciones de los clientes.
Inmediatez
La inmediatez es un atributo del counselling que abarca declaraciones del "aquà y ahora". La inmediatez puede usarse para señalar una dinámica entre el terapeuta y el cliente. Por ejemplo: "Noto que cada vez que te pones triste intentas cuidarme... parece que estás tratando de asegurarte de que yo esté bien con tu tristeza... estoy muy dispuesto a ayudarte a sostener tu tristeza durante este proceso". Un consejero también podrÃa decir: "Noto que te estás poniendo lloroso. Esa última declaración debe haber tocado un nervio sensible".
Las Tres CaracterÃsticas/Atributos de Rogers para la Relación Cliente-Terapeuta
Según Rogers (1977), tres caracterÃsticas o atributos del terapeuta forman la parte central de la relación terapéutica: congruencia, consideración positiva incondicional (UPR) y comprensión empática precisa.
Congruencia:
La congruencia es el atributo más importante, según Rogers. Esto implica que el terapeuta es real y/o auténtico, abierto, integrado y genuino durante sus interacciones con el cliente. El terapeuta no tiene una fachada; es decir, las experiencias internas y externas del terapeuta son una y la misma. En resumen, el terapeuta es auténtico. Esta autenticidad funciona como un modelo de un ser humano que lucha por una mayor realidad. Sin embargo, el concepto de congruencia de Rogers no implica que solo un terapeuta completamente autoactualizado pueda ser efectivo en el counselling. Dado que los terapeutas también son humanos, no se puede esperar que sean totalmente auténticos. En cambio, el modelo centrado en la persona asume que, si los terapeutas son congruentes en la relación con el cliente, entonces el proceso de la terapia se pondrá en marcha... La congruencia existe en un continuo más que en una base de todo o nada.
Consideración Positiva Incondicional (UPR):
Esto se refiere al cuidado profundo y genuino del terapeuta por el cliente. El terapeuta puede no aprobar algunas de las acciones del cliente, pero el terapeuta sà aprueba al cliente. En resumen, el terapeuta necesita una actitud de "Te aceptaré tal como eres".
Según Rogers, la investigación indica que cuanto mayor es el grado de cuidado, valoración, aceptación y aprecio del cliente de manera no posesiva, mayor es la probabilidad de que la terapia sea exitosa.
Comprensión Empática Precisa:
Esto se refiere a la capacidad del terapeuta para comprender sensible y precisamente [pero no comprensiva/simpatéticamente] la experiencia y los sentimientos del cliente en el aquà y ahora. La comprensión empática implica que el terapeuta sentirá los sentimientos del cliente como si fueran suyos sin perderse en esos sentimientos.
En palabras de Rogers, la comprensión empática precisa es la siguiente: "Si estoy verdaderamente abierto a la forma en que otra persona experimenta la vida... si puedo tomar su mundo en el mÃo, entonces me arriesgo a ver la vida a su manera... y a ser cambiado yo mismo, y todos nos resistimos al cambio. Como todos nos resistimos al cambio, tendemos a ver el mundo de la otra persona solo en nuestros términos, no en los suyos. Luego lo analizamos y evaluamos. Eso es naturaleza humana. No entendemos su mundo. Pero cuando el terapeuta comprende cómo se siente realmente estar en el mundo de otra persona, sin querer o tratar de analizarlo o juzgarlo, entonces el terapeuta y el cliente pueden verdaderamente florecer y crecer en ese clima".
Diez Consejos para Consejeros Centrados en el Cliente
1. Establecer lÃmites claros
Por ejemplo, cuándo y durante cuánto tiempo quieres que dure la sesión. También puedes querer descartar ciertos temas de conversación.
2. El cliente sabe más
El cliente es el experto en sus propias dificultades. Es mejor dejar que el cliente explique qué está mal. No caigas en la trampa de decirle cuál es su problema o cómo deberÃa resolverlo.
3. Actuar como caja de resonancia
Una técnica útil es escuchar atentamente lo que el cliente está diciendo y luego tratar de explicarle con tus propias palabras lo que crees que te está diciendo. Esto no solo puede ayudarte a aclarar el punto de vista del cliente, sino que también puede ayudar al cliente a comprender mejor sus sentimientos y comenzar a buscar una forma constructiva de avanzar.
4. No ser crÃtico o juzgador
Algunos clientes pueden sentir que sus problemas personales significan que no alcanzan el "ideal". Pueden necesitar sentirse seguros de que serán aceptados por la persona que son y no enfrentar rechazo o desaprobación.
5. No tomar decisiones por ellos
Recuerda que el consejo es un regalo peligroso. Además, algunos clientes no querrán asumir la responsabilidad de tomar sus propias decisiones. Puede ser necesario recordarles que nadie más puede o debe elegir por ellos. Por supuesto, aún puedes ayudarlos a explorar las consecuencias de las opciones que tienen disponibles.
6. Concentrarse en lo que realmente están diciendo
A veces esto no estará claro al principio. A menudo, un cliente no te dirá lo que realmente le está molestando hasta que se sienta seguro de ti. Escucha con atención: el problema que se te presenta inicialmente puede no ser el problema real en absoluto.
7. Ser auténtico
Si simplemente te presentas en tu rol oficial, es poco probable que el cliente quiera revelar detalles personales sobre sà mismo. Esto puede implicar revelar cosas sobre ti mismo, no necesariamente hechos, sino también sentimientos. No tengas miedo de hacer esto, teniendo en cuenta que no estás obligado a revelar nada que no quieras.
8. Aceptar emociones negativas
Algunos clientes pueden tener sentimientos negativos sobre sà mismos, su familia o incluso sobre ti. Trata de trabajar a través de su agresión sin ofenderte, pero no toleres abusos personales.
9. Cómo hablas puede ser más importante que lo que dices
Es posible transmitir mucho a través de tu tono de voz. A menudo, será útil reducir el ritmo de la conversación. Las pausas cortas donde el cliente (y tú) tienen tiempo para reflexionar sobre la dirección de la sesión también pueden ser útiles.
10. Puede que no sea la mejor persona para ayudar
Conocerte a ti mismo y tus propias limitaciones puede ser tan importante como comprender el punto de vista del cliente. Ningún consejero centrado en el cliente tiene éxito todo el tiempo. A veces podrás ayudar pero nunca lo sabrás. Recuerda que el propósito de una sesión de counselling no es hacerte sentir bien contigo mismo.
Documento completo traducido del original en inglés | Fuente: Carl Rogers - Person-Centered Approach